16/06/2026
Dr. Jonathan Véliz: "Buscamos que el Hospital constituya un ambiente afirmativo, respetuoso, seguro y responsable"
El coordinador del Programa de Acompañamiento y Atención a Personas Trans y de Género Diverso de nuestro Hospital explica cómo el trabajo interdisciplinario permite brindar una atención integral, respetuosa y centrada en las necesidades de cada persona.
El Programa Acompañamiento y Atención a Personas Trans y de Género Diverso reúne prestaciones médicas, quirúrgicas y psicosociales bajo un enfoque afirmativo y de derechos. A través de un trabajo coordinado entre distintas especialidades, busca ofrecer una atención multidisciplinaria que responda a las necesidades y objetivos de cada usuario. En este contexto, el Dr. Jonathan Véliz, psiquiatra y coordinador del Programa, explica que uno de los principales desafíos ha sido la articulación del trabajo con los distintos equipos clínicos para construir un modelo centrado en las personas.
“Nuestra intención no es reunir prestaciones aisladas, sino desarrollar un modelo de atención integrado, centrado en la persona y sustentado en un trabajo clínico colaborativo. Una de mis principales responsabilidades consiste, precisamente, en favorecer reuniones clínicas periódicas para la presentación y discusión de casos. La coordinación además contempla el desarrollo de actividades de formación dirigidas a nuestra comunidad hospitalaria, la elaboración de protocolos clínicos y administrativos, y la proyección de futuras líneas de investigación", indicó.
La puerta de entrada al programa es la Unidad de Acompañamiento Psicosocial, integrada por profesionales de psiquiatría, psicología y trabajo social. Desde allí se realiza la primera acogida, orientación y derivación de cada usuario, permitiendo identificar sus necesidades y coordinar el acceso con los distintos profesionales. Si bien este eje contiene atención psiquiátrica, se indica únicamente cuando existe una condición de salud mental concomitante que lo requiera, bajo la premisa explícita de no patologizar la identidad de género.
“La identidad trans o de género diverso no constituye una condición de salud mental. Muchas veces el malestar proviene de experiencias de discriminación, rechazo familiar o social, violencia o exclusión, y o dificultades de acceso a la atención sanitaria. Por ello, los desafíos deben comprenderse dentro de su historia singular y de las condiciones concretas en las que han desarrollado su vida. Estas experiencias pueden asociarse a síntomas de ansiedad, depresión, aislamiento, dificultades vinculares, problemas de autoestima o un deterioro general del bienestar psicosocial. Nuestra aproximación debe evitar dos errores: patologizar la diversidad sexo-genérica y minimizar un padecimiento psiquiátrico subyacente por temor a incurrir en esa patologización", mencionó el psiquiatra.
El especialista agrega que el acompañamiento psiquiátrico no está indicado exclusivamente para tratar una patología de salud mental, ya que está dirigida a “ofrecer un espacio clínico seguro, favorecer su bienestar y contribuir a que sus decisiones puedan desarrollarse con información suficiente, expectativas realistas y condiciones adecuadas de seguridad. Está enfocada a personas en un proceso de transición, afirmación o exploración de género y que requieran evaluación o tratamiento por patologías de salud mental, que necesiten orientación, apoyo emocional, acompañamiento o una instancia de escucha”.
Es por eso por lo que la evaluación considera el motivo de consulta, el historial personal y clínico, el estado actual de la persona, presencia de síntomas de salud mental, si cuenta con una red de apoyo, y los posibles factores de protección o vulnerabilidad. También explora las expectativas que cada persona tiene sobre su proceso de atención y la comprensión de las alternativas disponibles.
La intervención psiquiátrica se define de manera individualizada de acuerdo con las necesidades de cada persona. Según el Dr. Véliz, “puede comprender evaluación clínica, controles periódicos, psicoterapia o derivación a psicoterapia, intervenciones psicoeducativas, tratamiento farmacológico cuando exista una indicación clínica y coordinación con otros profesionales o dispositivos asistenciales”.
Por otro lado, sobre el acompañamiento familiar, el especialista subraya que, si bien puede “ser muy valioso, especialmente cuando la familia es una fuente significativa de apoyo o existen dificultades de comprensión, comunicación o adaptación”, en personas adultas la incorporación de familiares a las terapias se hace con su conocimiento y consentimiento. En el caso de niñas, niños y adolescentes, dado que el objetivo es construir un entorno protector y entregar información actualizada, este tipo de intervención es más frecuente. La idea es “favorecer relaciones capaces de reconocer su experiencia sin apresurar conclusiones ni invalidar su expresión”.
Pese a los avances que han existido en los últimos años, el Dr. Véliz señala que aún hay obstáculos que impactan en la atención de las personas trans y de género diverso. Entre ellas, la fragmentación del sistema sanitario, la falta de formación de algunos equipos en diversidad sexo-genérica y dificultades administrativas que pueden afectar la experiencia de los usuarios. Esto se traduce en prejuicios, uso incorrecto del nombre social o los pronombres y la necesidad de las personas de repetir constantemente su historia clínica. En este contexto, el Programa busca contribuir a la transformación de la cultura institucional mediante educación continua, protocolos claros y una atención basada en el respeto.
"Buscamos que el Hospital Clínico constituya un ambiente afirmativo, respetuoso, seguro y responsable. Un enfoque afirmativo no implica automatizar decisiones ni renunciar a la evaluación clínica rigurosa. Implica que esa evaluación se realice sin prejuicios, con fundamentos científicos y dentro de una relación que reconozca la autonomía, la dignidad y la singularidad de cada persona", señaló.
Frente a este escenario, el especialista sostiene que el trabajo interdisciplinario es una de las principales fortalezas del programa. A diferencia de los modelos fragmentados, donde cada profesional observa solo una parte del proceso, la coordinación entre especialidades permite entregar una atención más coherente, evitar indicaciones contradictorias y responder de manera oportuna a las necesidades clínicas y psicosociales de cada usuario.
"En un modelo interdisciplinario, las distintas especialidades construyen un marco común de trabajo. Esto permite anticipar riesgos, coordinar los tiempos, realizar derivaciones pertinentes y sostener seguimientos de mediano y largo plazo". El especialista concluye que el objetivo final es construir junto a cada usuario "un proceso de atención pertinente, seguro y respetuoso de sus necesidades, sus tiempos, sus decisiones y sus proyectos de vida".
Por: Rocío Cortez
Edición General: Fernanda Farfán
Comunicaciones Corporativas HCUCH