Hospital Clínico Universidad de Chile
02/09/2026
Hospital Clínico Universidad de Chile

Dra. Daniela Adjemian expone las estrategias que existen para disminuir el peso ganado después de una cirugía bariátrica

Dra. Daniela Adjemian y su equipo publican la segunda parte del artículo en el que realizan una búsqueda bibliográfica de los últimos 15 años sobre esta condición y sobre cómo manejarla. 


Porque la reganancia de peso “es una realidad no menor, si pensamos que un tercio de los pacientes que se operan pueden ganar peso a los cinco años de la cirugía”, grafica la nutrióloga  del Departamento de Cirugía de nuestro Hospital, Dra. Daniela Adjemian. El equipo en esta segunda parte del trabajo expone las estrategias que existen para disminuir el peso ganado por estos pacientes.

Como refirieron la especialista y su equipo en la primera parte de este trabajo, hay diferentes definiciones, provenientes de la investigación clínica y de la práctica médica, para determinar cuándo se está frente a la reganancia de peso, pero una de las más utilizadas en la literatura es, como explica la Dra. Adjemian: “que el paciente suba 10 kg sobre el nadir, punto de peso corporal más bajo que alcanza una persona después de haber iniciado una intervención para perder peso”.

Los factores conductuales que inciden en que los pacientes muestren baja adherencia al tratamiento posteriormente a la cirugía bariátrica se deben al poco o nulo seguimiento de las indicaciones nutricionales por parte de los pacientes. “Estas personas se han perdido de sus controles postoperatorios o, en algunos casos, nunca accedieron a ellos. Por lo que antes de iniciar cualquier estrategia, debemos determinar si el paciente adhirió o no adhirió a las indicaciones quirúrgicas y si siguió acudiendo a los controles nutricionales, porque muchos de estos pacientes se pierden. La reganancia de peso parte como desde el segundo año en adelante”, señala la especialista.

La evidencia indica que además de tener un programa de control de peso, la asociación con un hábito alimentario saludable y la actividad física son buenos predictores de la respuesta clínica postcirugía bariátrica. “Las estrategias se refieren a realizar un manejo escalonado de cambio en el estilo de vida. Se pueden hacer algunos cambios conductuales en esta primera etapa, que pueden incluso hacer bajar un 5% del peso. Después vienen cambios en actividad física y terapia farmacológica que se puede agregar. En ciertos casos también está la opción de recurrir a un nuevo procedimiento quirúrgico, pero esto último no está libre de complicaciones”. 

La farmacoterapia es una alternativa efectiva para el manejo del RP. La Dra. Adjemian puntualiza: “Se usan aquellos medicamentos que actúan en el sistema nervioso central, medicamentos que actúan a nivel gastrointestinal, siendo análogos de algunos receptores que hay en el organismo que regulan la saciedad y que mejoran la respuesta de la glucosa y la insulina. Y hay otros que no se sugieren en el tratamiento de reganancia de peso, como el orlistat, porque es el único que no actúa a nivel central, pero produce déficit de vitaminas y diarrea, entonces hay que suplementarlo siempre…

Y agrega la nutrióloga: “Se están postulando mucho los inyectables actualmente, los análogos de GLP-1 como una buena medida porque actúan en la vía de la resistencia a la insulina, porque cuando ganan peso también pueden volver a tener las comorbilidades que tenían antes. No en la misma medida, pero puede volver alguna. Y los análogos de GLP-1 no solo manejan el peso, sino que manejan la patología asociada. Tienen efecto incretínico y tienen receptores en distintos órganos. Entonces, estos son medicamentos bien prometedores en ese sentido”.

Las opciones quirúrgicas se dejan para casos específicos y cuando ninguna de las otras estrategias ha funcionado, por ejemplo: “Si hay un reflujo asociado en un paciente con manga gástrica y que haya reganado peso, además, ahí podría ir un bypass. Pero no se hace de entrada”.

También se refirió a la importancia del seguimiento de la salud mental, ya que este aspecto puede incidir en la reganancia: ”Es importante la evaluación del psicólogo y del psiquiatra previamente a la cirugía, así como de su seguimiento posterior porque con las bajas de peso los pacientes igual pueden tener una especie de distimia en el postoperatorio, tener el ánimo bajo porque la baja de peso es muy brusca”. 

Le preguntamos cuáles son las fallas que detectan durante el seguimiento postoperatorio a largo plazo que impiden detener a tiempo la reganancia: “Yo te diría que con cualquier cirugía bariátrica se puede reganar peso, si el paciente empieza a salirse de una alimentación hipocalórica y saludable. O si estos pacientes no tienen un freno en el picoteo; generalmente lo tienen en las porciones, es decir, tienen menos capacidad para comer porciones grandes, pero el tema picar cosas dulces es recurrente. Y hay un grupo de pacientes que empieza a tener mayor consumo de alcohol. Y por supuesto, la falta actividad física”.

En lo referente a las situaciones en los que los especialistas desestiman la cirugía revisional y optan por el manejo conservador, la Dra. Adjemian indica que “las alertas están en pacientes con patología psiquiátrica aguda, ya es una contraindicación de base. Entonces, si presenta algún cuadro agudo de la esfera psiquiátrica, es aconsejable tener estabilidad en el ánimo por 6 meses antes de optar a cualquier cirugía revisional. Lo mismo sucede con pacientes que abusan de sustancias, por ejemplo, el alcohol, los que tampoco son candidatos a una cirugía revisional, ya que la cirugía de por sí puede alterar el ánimo de los pacientes, por un lado, y segundo, porque a pesar de que nunca vamos a tener la certeza de que vaya a ser así, el paciente tiene que procurarse autocuidado en el post operatorio, ya que tiene que venir a los controles, tomar vitaminas, inyectar neurobionta muchas veces, calcio y si tiene algún problema salud mental que no está controlado, no necesariamente va a poder cumplir con estas indicaciones”. 

La Dra. Adjemian recalca que toda la estrategia debe estar inserta en un equipo multidisciplinario, como con el que cuentan en el Centro de Obesidad del Departamento de Cirugía de nuestro Hospital: nutriólogos, nutricionistas, psicólogos, psiquiatras, cirujanos y kinesiólogos. El equipo aplica un protocolo de evaluación preoperatoria a los pacientes que se van a operar y otro de seguimiento postoperatorio.