01/10/2026
Sífilis y gonorrea alcanzan sus tasas más altas de la década en Chile: ¿qué explica el aumento?
Especialistas apuntan a una menor percepción de riesgo, al bajo uso del preservativo y a brechas en educación sexual. El alza se concentra en personas de 20 a 39 años, aunque también crece en mujeres y en mayores de 60.
En Chile, las infecciones de transmisión sexual (ITS) siguen siendo un desafío para la salud pública. Según los informes epidemiológicos del Ministerio de Salud, durante 2025 se notificaron 11.155 casos de sífilis, con una tasa de 55,2 por cada 100 mil habitantes. Se registraron además 2.682 casos de gonorrea, con una tasa de 13,3 por cada 100 mil habitantes. En ambos casos son las cifras más altas de la última década.
El aumento se concentra principalmente en personas de 20 a 39 años. Sin embargo, existe otro fenómeno que ha llamado la atención de los especialistas: el incremento de los casos en personas mayores de 60 años.
Para el Dr. Alejandro Afani, inmunólogo y director del Centro de VIH del Hospital Clínico Universidad de Chile, este escenario responde a diversos factores sociales, sanitarios y epidemiológicos, siendo uno de ellos, la menor percepción de riesgo frente al VIH y otras ITS.
“Con la incorporación progresiva del uso de la profilaxis preexposición (PrEP) muchas personas han optado por utilizarla como una alternativa al preservativo. Por otro lado, también existe una menor percepción de riesgo frente al VIH, debido a que hoy las personas saben que, con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado, quienes viven con el virus pueden llevar una vida normal. Sin embargo, el VIH no es la única infección que requiere atención. La sífilis, gonorrea, clamidia y otras ITS continúan circulando y pueden generar complicaciones, si no son diagnosticadas y tratadas oportunamente”, detalló.
La experiencia clínica del Centro de VIH confirma esta tendencia. El equipo realizó una encuesta a más de 7 mil personas que acudieron a hacerse un test rápido de VIH. Menos del 25% de ellas usaba preservativo de manera regular. "Quienes lo utilizaban lo hacían principalmente para prevenir un embarazo y no necesariamente para prevenir infecciones de transmisión sexual", explica el especialista.
Pero para el Dr. Afani, el origen del problema es más profundo: "Un tema que tal vez está en el origen de muchos de estos problemas es la falta de una educación sexual adecuada a todo nivel, tanto en los colegios como en las universidades. Eso también puede incidir en la toma de decisiones, en vivir una sexualidad poco responsable y, finalmente, en la falta de autocuidado".
Según datos del Minsal, los hombres concentran dos de cada tres casos de sífilis notificados. Sin embargo, los casos en mujeres aumentaron un 16% durante el último año y su tasa específica llegó a 38,4 por cada 100 mil habitantes. Para el especialista, este crecimiento podría explicarse, en parte, por el bajo uso del preservativo en mujeres. "Existe el condón masculino, pero también el condón femenino, que está muy subutilizado y del que existe muy poca difusión e información. Muchas mujeres no están habituadas al uso del preservativo con su pareja, lo que puede aumentar su vulnerabilidad frente a las infecciones de transmisión sexual", señala.
Un estudio publicado en 2026 en BMC Public Health respalda esta observación. La investigación se basó en datos de la Encuesta Nacional de Salud, Sexualidad y Género (ENSSEX) 2022-2023. Según sus resultados, el 14,5% de las mujeres sexualmente activas declaró usar siempre preservativo, frente al 20% de los hombres. Los autores plantean que esta diferencia se relaciona con las dinámicas de pareja, la capacidad de negociar el uso del condón y otras barreras contextuales, más allá del conocimiento individual sobre prevención.
La sexualidad también cambia después de los 60
Aunque las personas jóvenes concentran la mayor proporción de casos, el alza en grupos de mayor edad es una señal que no debe pasar inadvertida. Entre 2021 y 2025 la tasa de notificación de sífilis en mujeres mayores de 60 años se duplicó, pasando de 14,4 a 28,8 casos por cada 100 mil. En los hombres, los diagnósticos aumentaron de 419 a 909, alcanzando una tasa de 50,8 casos por cada 100 mil.
En el caso de la gonorrea, en los hombres de 60 años y más los diagnósticos casi se triplicaron entre 2021 y 2025, pasando de 3,9 a 11,6 por cada 100 mil habitantes. En las mujeres del mismo grupo etario, se pasó de no registrar casos en 2021 a notificar 10 durante 2025.
"Existe una sexualidad más activa en la gente sobre 50 años", afirma el Dr. Afani. “Esto se ve favorecido porque hoy existen medicamentos que permiten a los hombres mayores mantener una actividad sexual, como el sildenafilo y al tadalafilo, que son utilizados para tratar la disfunción eréctil. Esto ha permitido que las personas puedan mantener una vida sexual activa a edades más avanzadas”.
Nuevas herramientas para prevenir las ITS
Los avances médicos han abierto nuevas posibilidades para reducir la transmisión de algunas infecciones. Además de la PrEP para prevenir el VIH, actualmente se estudia y utiliza en determinados grupos y contextos la DoxyPEP, estrategia que consiste en tomar doxiciclina después de una exposición sexual para reducir el riesgo de adquirir algunas ITS bacterianas, como sífilis y clamidia.
El Dr. Afani destaca que esta herramienta puede disminuir significativamente el riesgo de determinadas infecciones, aunque su utilización debe realizarse bajo indicación y seguimiento médico, considerando también aspectos como la resistencia antimicrobiana y las recomendaciones sanitarias vigentes.
“Lamentablemente, todavía existe mucha desinformación respecto del propio PrEP. Tengo muchos pacientes que la utilizan y que, cuando consultan con otros especialistas, algunos profesionales incluso desconocen de qué se trata. Entonces, si existe desinformación entre parte del personal de salud, ¿qué podemos esperar para el resto de la población? Hace falta fortalecer las campañas de educación sexual y entregar información clara sobre prevención, tanto del VIH como de otras infecciones de transmisión sexual”.
Es por ello que el especialista apunta a derribar las barreras de la desinformación: “Primero, hay que educarse e informarse. La consejería en este tema es clave. Al no contar con una educación sexual adecuada en nuestro país, muchas veces no tenemos los conocimientos necesarios para comprender por qué existe una percepción de bajo riesgo, una falta de autocuidado o dificultades para ejercer una sexualidad responsable. Necesitamos contar con información que nos permita tomar decisiones de manera informada. (...) Eventualmente, también será necesario capacitar a los médicos y otros profesionales de la Atención Primaria en estas materias. Es un ámbito que todavía está en una etapa inicial y que requiere mayor formación e información para poder avanzar en prevención y control de las ITS”.
Por: Rayén Sepúlveda
Edición general: Fernanda Farfán
Comunicaciones Corporativas HCUCH