11/03/2026
¿Te cuesta dormir?: Los hábitos diarios podrían estar afectando tu descanso
Si antes de dormir te pones a ver la tele o a revisar el celular; si te acuestas a distintas horas y usas tu lugar de descanso para trabajar, ten cuidado porque podrías estar afectando tu descanso. En Chile los trastornos del sueño son cada vez más comunes y la calidad de este cada vez es peor. Al respecto, y bajo el contexto del próximo Día Mundial del Sueño, el Dr. Gabriel Abudinén, neurólogo de nuestro Hospital, explica que el cerebro necesita orden para dormir bien y ese orden es exactamente lo que estamos perdiendo.
Durante el sueño el organismo regula múltiples procesos: la consolidación de la memoria, la recuperación física y el funcionamiento del sistema cardiovascular. Por ello, no es extraño que cuando dormimos mal estos sistemas también se vean afectados. Según el sondeo “Calidad del sueño en Chile y el mundo”, realizado en 39 países en enero de 2025, Chile se ubica en el penúltimo lugar del ranking: un 18% de los chilenos afirma que “nunca logra dormir bien”, cifra superior al promedio global (13%).
Esta medición se suma a lo ya observado a nivel nacional por la Encuesta Nacional de Salud 2017, donde un 63,2% de las personas sospecha o afirma tener algún tipo de trastorno del sueño. La razón, según el Dr. Gabriel Abudinén, suele estar en los hábitos asociados a nuestro estilo de vida.
"Generalmente lo que más impacta al sueño es nuestro estilo de vida. Llámese ver tele, comer o trabajar en la cama, acostarse a horas diferentes todos los días, etc. Tenemos que pensar que nuestro cerebro debe tener un orden para poder dormir bien. Un orden se refiere a tratar de evitar la luz en la noche y los ruidos en la noche y a mantener una rutina para despertar y para dormir", indicó el especialista.
Estos hábitos tienen nombre: higiene del sueño. Y cuando fallan, el trastorno más frecuente que aparece es el insomnio en cualquiera de sus formas: dificultad para conciliar, mantener el sueño o despertar demasiado temprano. Cuando se extiende por más de tres meses, pasa a ser crónico. Dentro de sus causas, el Dr. Abudinén menciona que además "puede estar relacionado con algún evento clínico nocturno, llámese ronquidos, pierna inquieta o puede estar asociado a problemas de salud mental".
En este contexto, también existen creencias culturales que contribuyen a normalizar señales de alerta para ver a un especialista. “Hay un tema cultural. Mucha gente cree que roncar significa que la persona está durmiendo profundamente. Pero con el tiempo nos dimos cuenta de que el roncar es una enfermedad del sueño y que no necesariamente se relaciona con un buen dormir; al contrario, va en detrimento de la profundidad y la arquitectura del sueño”.
El ronquido puede ser señal de un problema mayor y del segundo trastorno del sueño más frecuente: la apnea, que es cuando la respiración se detiene por más de diez segundos durante la noche, lo que genera inflamación y aumenta el riesgo cardiovascular. En este sentido, “como el proceso de dormir es un estado inconsciente, es muy difícil que uno se dé cuenta de lo que ocurre. Generalmente es la pareja quien identifica las pausas de respiración, aunque hay pacientes que hacen tantas apneas que se despiertan asfixiados durante la noche y eso puede ser un signo indirecto”, advierte.
¿Entonces cuándo debería consultar a un especialista? El Dr. Abudinén aconseja hacerlo en el momento en que aparecen síntomas. El problema es que hay varias señales que se ignoran. “Súper importante darse cuenta, más que cómo voy a iniciar el sueño, cómo me despierto al día siguiente. Si al día siguiente me despierto fatigado, sin energía, con ganas de seguir durmiendo, eso es motivo suficiente para consultar".
El tratamiento dependerá del trastorno específico, el que se puede diagnosticar mediante la polisomnografía, el examen del sueño. Mientras tanto, el primer paso está al alcance de todos: ordenar los hábitos, respetar los horarios y sacar la pantalla de la cama.
"El tratamiento va a depender del evento clínico nocturno que nosotros podamos identificar, por ejemplo, si ronca, si tiene apnea, si tiene parasomnia, si tiene piernas inquietas, etcétera. Pero si hay un insomnio no relacionado a un evento clínico nocturno, generalmente ahí lo que nos ayuda es tratar de optimizar nuestra salud mental y tratar de hacer una correcta higiene del sueño para poder acostumbrar a nuestro cerebro que, frente a ciertas condiciones y ciertos horarios, se tiene que dormir", concluye el especialista.
Por: Rocío Cortez
Edición General: Fernanda Farfán
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