Hospital Clínico Universidad de Chile
16/03/2026
Hospital Clínico Universidad de Chile

La Comisión del Adulto Mayor y Discapacidad del Senado entregó un reconocimiento al Programa Envejecimiento Activo y Saludable

La Comisión del Adulto Mayor y Discapacidad del Senado entregó un reconocimiento al Programa EAS que lidera el Dr. Luis Berr de nuestro Hospital Clínico, destacando su permanente contribución a la promoción de la participación, el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores, así como su relevante rol en el debate legislativo.

Todo empezó con una visita de una misión de la Universidad de Ciencias Aplicadas de North Karelia al Ministerio de Desarrollo Social en 2018. La ciudad finlandesa tenía fama: un ambicioso proyecto que se puso en marcha en la década de los '70 había cambiado la vida de sus habitantes. "Finlandia pasó de ser el país con la peor salud cardiovascular del mundo, que es la principal causa de envejecimiento en malas condiciones, al país con la mejor salud cardiovascular del mundo", recuerda hoy el doctor Luis Berr, director del Programa de Envejecimiento Activo y Saludable (EAS) de la Universidad de Chile.

Ese fue el origen del programa que nació en el Hospital Clínico U. de Chile tras la solicitud del ministerio y como una alianza público-privada, con el objetivo de modificar desde la infancia los estilos de vida de la población, buscando así fomentar un envejecimiento activo y saludable. Si bien se inspiró en la experiencia finlandesa, el programa comenzó aterrizando los aprendizajes del modelo a la realidad de una pequeña localidad que en 2021 se convirtió en la primera comuna piloto para este plan: Curaco de Vélez. 

Después los alcaldes de la zona vecina –Achao, Chonchi y, desde 2025, Puqueldón– nos empezaron a solicitar que lo hiciéramos en sus comunas. Fue una iniciativa que se realizó de manera transversal en la Universidad, con un carácter profundamente transdisciplinario”, agrega el doctor Berr. 

El crecimiento desde entonces ha sido sostenido: en 2022 se inició la etapa de pilotaje en Curaco de Vélez, con un impacto en 4.000 personas. Posteriormente, en 2023, se extendió a Achao, con una población de 3.000 ciudadanos; en 2024 fue a Chonchi, donde viven 16.000 personas; y en 2025 fue Puqueldón, con un total de 4.000 habitantes. En los próximos días se sumará Dalcahue, con 14.000 personas.

Cuando partimos en Curaco de Vélez, nos propusimos ir creciendo regionalmente en la misma zona de Chiloé, pero siempre con el objetivo de que, al quinto año, esto escalara a nivel de política pública”, dice Guillermo Ariztía, gerente del proyecto.

A casi cinco años de que se cumpla ese plazo autoimpuesto, las metas originales también parecen estar acercándose.

Atacar el origen del problema

Para la U. de Chile, este proyecto era urgente: hoy en día, casi el 15% de la población chilena es mayor de 60 años, y se calcula que para el año 2050 la cifra aumentará al 35%. La actual situación demográfica de nuestro país, donde las expectativas de vida bordean los 80 años, requería del desarrollo de políticas públicas coherentes con esta nueva realidad. 

El programa se ideó para hacer frente al desafío del envejecimiento. “En vez de tratar de promover la natalidad, que es algo muy difícil, nos enfocamos en que la gente pueda –desde muy temprano, desde los colegios y la infancia– adoptar hábitos de vida saludable. Con eso logras que ellos crezcan bien, envejezcan bien, y estén activos ojalá hasta el último día de su vida. Es decir, que ojalá le aporten al país hasta el último día de su vida, no que lleguen a los 65 años y se tengan que jubilar por temas de salud, que es lo que en este momento ocurre, sino que a los 65 años puedan seguir colaborando activamente en sus respectivos roles”, explica Ariztía.

Para eso se articuló una plataforma de colaboradores: el Programa de Envejecimiento Activo y Saludable es un proyecto público-privado en donde participa el Hospital Clínico y distintas unidades de la Universidad de Chile y la Universidad de Ciencias Aplicadas de North Karelia, junto a municipalidades, organizaciones sociales, liceos y empresas. En particular, la Casa de Bello participa a través de su Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) y las Facultades de Medicina, Arquitectura y Urbanismo, Economía y Negocios, y Ciencias Físicas y Matemáticas, en conjunto con la Universidad de Los Lagos y el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama). 

Nosotros diseñamos un modelo que ponía a la Universidad como centro coordinador de un proyecto para cambiar estilos de vida y promover la prevención en salud, que trabajara directamente con las municipalidades y con las comunidades, y, al mismo tiempo, que se relacionara con el sector privado y con los sectores públicos, como el Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Desarrollo Social”, explica el doctor Berr.

En específico, el plan se basó en pilares como el diagnóstico precoz y el control de enfermedades crónicas no transmisibles, como la hipertensión arterial, el colesterol elevado y la diabetes. Otro pilar es el ejercicio físico, así como una alimentación saludable, salud mental y una ciudad amigable.

Uno de los primeros pasos fue formar monitores que entendieran el problema y difundieran el conocimiento dentro de sus respectivos círculos. “Empezamos capacitando a unos 150 y llevamos más de mil monitores formados. También desarrollamos trabajo con la comunidad, para que no fueran sólo receptores sino también actores. Ellos, a través de un programa que desarrollamos con la Sociedad Chilena de Hipertensión, empezaron a hacer controles de presión arterial. También nos coordinamos con los Cesfam para hacer exámenes preventivos, y descubrimos que los pacientes detectados eran muchísimos: el 40% de las personas que testeamos tenían una o más enfermedades crónicas no diagnosticadas o mal tratadas”, relata el director del Programa EAS.

Talleres de fútbol con el Club de la U. de Chile, actividades de hockey femenino con Las Diablas y caminatas fueron parte del plan, así como programas de salud mental junto a la Clínica Psiquiátrica Universitaria e intervención en los colegios. Los cambios empezaron a notarse. "En Achao, en un año, cambiando los hábitos de los alumnos, logramos reducir por primera vez en un 19% los índices de sobrepeso y obesidad de los estudiantes", destaca.

Un plan escalable

Los buenos resultados adquirieron su propia notoriedad. "Este programa fue incorporado en el programa presidencial del nuevo Presidente, José Antonio Kast, como ejemplo de intervenciones concretas que mejoran la salud de las personas y ayudan en términos de prevención", cuenta Ariztía. En específico, fue mencionado en tres apartados: “comunidades saludables”, “ciudades con más deporte” y “colaboración público-privada por la calidad de los alimentos”. El pasado 3 de marzo, los integrantes del programa sostuvieron una reunión con el ahora subsecretario de Servicios Sociales, Alejandro Fernández, para presentar los avances del programa.

Nosotros como Universidad vamos a colaborar en la medida en que nos lo soliciten, así como con el Congreso. Ahora acaba de aprobarse la Ley Integral de Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, que indica que las acciones que se van a desarrollar para fomentar un estilo de vida saludable se van a coordinar a través del Ministerio de Desarrollo Social. Entonces, sí hemos logrado en cinco años estar en la política pública”, destaca por su parte el doctor Berr. 

Durante la tramitación de la ley, la Presidenta de la Comisión del Adulto Mayor y Discapacidad del Senado, senadora Fabiola Campillai Rojas, invitó a representantes del Programa EAS a participar en un conversatorio sobre la nueva ley, donde se expusieron los principales contenidos y alcances del proyecto legislativo, que si bien fue aprobado en última instancia por 124 votos a favor y 1 abstención, recibió un veto sustitutivo por parte del Gobierno en febrero. 

En este contexto, la Comisión del Adulto Mayor y Discapacidad del Senado entregó un reconocimiento al Programa EAS, destacando su permanente contribución a la promoción de la participación, el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores, así como su relevante rol en el debate legislativo.

No obstante, el programa experimentará un crecimiento significativo durante marzo: pasará de comunas pequeñas a un territorio que tiene cerca de 400 mil habitantes, con una proporción de 20% de adultos mayores: una “comuna espejo”. “La importancia es que reflejan la realidad social de todo Chile, lo que las vuelve lugares atractivos para llevar a este modelo y para poder demostrar que es replicable en todo el país”, afirma el doctor Berr.