Hospital Clínico Universidad de Chile
16/04/2026
Hospital Clínico Universidad de Chile

Disfonía persistente: la principal señal de alerta en las patologías de la voz

La voz no sólo nos permite comunicarnos, también refleja emociones y estados de ánimo. Sin embargo, si la usamos en exceso o de forma inadecuada, podemos generar lesiones en las cuerdas vocales. Una simple disfonía puede ser clave para descubrir nódulos, pólipos o algo tan severo como un cáncer. El Dr. Christian Olavarría, jefe de la Unidad de la Voz de nuestro Hospital, advierte que no se debe normalizar la ronquera persistente y que toda alteración vocal que se prolongue por más de dos semanas requiere evaluación especializada.

“En la laringe hay unos pliegues que son las cuerdas vocales. Cada vez que hablamos se juntan y vibran a 150 o 200 ciclos por segundo, o sea, es un fenómeno que requiere bastante resistencia física. Sin embargo, cuando esta capacidad de resistencia se supera por hablar sobre un ruido muy fuerte o de forma prolongada, pueden aparecer lesiones. La principal forma en la que se manifiestan es con la disfonía”, explicó el Dr. Olavarría.

Aunque todos usamos la voz a diario, no todos vamos a desarrollar daños en las cuerdas vocales. Profesores, cantantes, abogados y todos aquellos que tengan una actividad intensa con su voz están más expuestos a que el desgaste cotidiano se traduzca en una patología de manejo especializado. ¿Pero cuál es el punto de partida? Según el otorrinolaringólogo, es siempre una disfonía que se prolonga por más de dos o tres semanas.

“Las lesiones por uso tienen que ver con la fricción e inflamación persistente en las cuerdas vocales. Toda disfonía de más de dos o tres semanas de evolución debiera evaluarse, aunque sea después de un resfriado, un concierto o incluso si la persona tiende a hacerlas. La laringe está en una zona que no se ve directamente, por lo tanto, si la ronquera se extiende después de ser tratada por un médico general, que frecuentemente va a diagnosticar laringitis y va a recetar antiinflamatorios, evidentemente se requiere una consulta con un otorrinolaringólogo que pueda mirar las cuerdas vocales a través de una endoscopía”, mencionó.

Existen distintos tipos de lesiones por desgaste de la voz: nódulos vocales y los pólipos. Si bien son masas benignas, pueden generar cambios en el sonido y ser bastante dolorosas, si no se tratan. En el caso de los nódulos, el doctor indica que “son básicamente un cayo en las cuerdas vocales. Este determina que cuando se juntan los pliegues de las cuerdas vocales, queda un espacio por donde se arranca el aire y la voz suena aireada o soplada. No son peligrosos ni cancerígenos, pero molestan. Ahora, su tratamiento es sencillo, generalmente sólo es una terapia fonoaudiológica”.

Otra de las patologías más frecuentes asociadas a trauma son los pólipos de cuerdas vocales. Estas son lesiones más organizadas o complejas porque hay más tejido fibroso dañado. El Dr. Olavarría comentó: “Si bien no son cancerosos, sí son dolorosos y pueden causar ronquera persistente. Además, si no se les trata, van a seguir creciendo. Habitualmente se requiere una cirugía para recuperar la voz y, posterior a ella, terapia fonoaudiológica”.

¿Cuándo sospechar de un Cáncer laríngeo?

La disfonía también puede ser el síntoma principal de patologías más complejas, como el cáncer laríngeo. En este caso, las lesiones no son producidas por una sobrecarga en el uso de la voz, como es en el caso de nódulos o pólipos. Aquí, los factores más importantes tienen que ver con los hábitos de vida, la genética y el cuidado que tengamos al presentar una alteración en la voz.

“El problema es que muchas veces los pacientes asocian la ronquera a su trabajo, conciertos o a hábitos como el tabaquismo y postergan la consulta, lo que puede llevar a diagnósticos en etapas avanzadas. Habitualmente un paciente con sospecha de un cáncer va a tener antecedentes que lo sugieren: va a ser habitualmente fumador, varón, consumidor de alcohol y puede tener síntomas más ominosos, como tos con sangrado, dolor cervical y sensación de obstrucción para respirar, pero ahí ya estamos llegando tarde”, precisó.

El cáncer laríngeo corresponde al 2% del total de los cánceres y si se pesquisa a tiempo, es totalmente tratable. En etapas iniciales, las tasas de supervivencia a 5 años superan el 85-95%, pero bajan a menos del 50%, si hay diseminación. En este sentido, el Dr. Olavarría aseguró: “Cuando uno diagnostica a tiempo se extrae el tumor con un tratamiento quirúrgico sencillo y el paciente no necesita otro tipo de terapia después. En cambio, con un diagnóstico tardío, se requiere tratamientos quirúrgicos que son muy agresivos, incluso sacar toda la laringe, y tratamientos complementarios, como radioterapia o quimioterapia”.

Por lo tanto, y como consejo final, el jefe de la Unidad de la Voz de nuestro Hospital, hace un llamado a no tomar a la ligera una disfonía. “Los síntomas de las patologías de la voz son todas bien parecidas. No se puede discriminar demasiado en términos de qué podría ser bueno o malo, porque todas nacen de disfonías persistentes de más de dos a tres semanas. Entonces ese es el consejo: ir a hacerse una evaluación con especialistas. Esto vale incluso si pasaste por un resfriado, si trabajas mucho con tu voz, si siempre has sido ronco o si crees que la causa está en que fuiste a un concierto o a carretear”, concluyó.

Por: Rocío Cortez

Edición General: Fernanda Farfán

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